¿Quién paga cuando el ensayo de una empresa deja 10 hectáreas de soja en Villarrica 0,3 toneladas por hectárea por debajo del resto del lote, y quién puede usar después los datos de esa franja? La consultora StoneX estimó el promedio de la Región Oriental en poco más de 3 toneladas por hectárea, así que 0,3 es el 10 por ciento. A precios cerca de US$ 400 por tonelada para el productor agropecuario, esa diferencia cuesta US$ 1.200 por campaña. Por eso, antes de la primera pasada de máquina, escriba un convenio de vinculación de una página, con seis puntos, y fírmelo con la otra parte. El primer punto dice quién puede usar los datos de la franja. El convenio de vinculación es un acuerdo escrito de una página entre usted y quien hace el ensayo, y no reemplaza un contrato redactado por un abogado.
¿Cuánto le cuesta recibir un ensayo en su lote?
La franja de ensayo es una tira del lote que el patrocinador siembra o trata a su manera. La franja testigo, al lado, queda como usted siempre la cultivó, para poder comparar las dos. Las dos pueden rendir menos que el resto del lote: un tratamiento puede fallar, y un testigo puede quedarse sin un insumo.
El costo viene de tres formas. La primera es el trabajo de máquina. La Embrapa es el organismo federal de investigación agropecuaria de Brasil. En su libro de agricultura de precisión enumera la necesidad de superponer o mantener cercanas las líneas de siembra del cultivo anterior, lo que puede crear dificultades para la maquinaria. La segunda es el rendimiento. Los mismos autores dicen que puede hacer falta mantener tratamientos con rendimiento por debajo del promedio del establecimiento, como testigos sin uno de los nutrientes.
La tercera es el tiempo. Señalan que los ensayos de fertilización en lotes con muchos años de siembra directa piden experimentos de largo plazo, porque uno o dos ciclos de cultivo suelen no alcanzar para probar la idea.
Acuerde el pago por escrito antes de la primera pasada, y anote cuántas campañas va a quedar la franja.
¿De quién es la pregunta que responde el ensayo?
Del patrocinador, a menos que usted escriba la suya. Los autores de la Embrapa separan dos tipos de estudio. En los de inoculantes, fertilizantes, máquinas y protección de plantas, el foco está en la eficacia de la tecnología en sí y no en su aplicación en el área donde se hizo el estudio.
La experimentación on-farm, escriben, busca casi siempre resultados que valgan para el lote estudiado. Para eso hace falta recoger datos del lugar y crear confianza entre los socios sobre el acceso y el uso de la información.
También registran que la relación con un instituto de investigación o con una empresa de servicios se ve a menudo como una forma de obtener datos del establecimiento para uso de terceros. No dicen quién la ve así.
Antes de hablar con el patrocinador, escriba su pregunta en una hoja aparte, con el lote y el cultivo. Qué puede y qué no puede medir un ensayo está en otro artículo: qué mide el ensayo a campo.
¿Alguna ley dice de quién son los datos de la franja?
En las fuentes leídas no aparece una ley paraguaya específica sobre los datos de un ensayo. En Brasil, país vecino, investigadores escriben en un artículo de 2023 que todavía no hay iniciativas de autorregulación del sector. Según ellos, tampoco hay legislación específica sobre el tema, más allá de la ley general de protección de datos personales.
Advierten también que cruzar informaciones no personales en principio puede permitir identificar al titular de los datos. Son ejemplos la geolocalización de la propiedad rural, el tipo de cultivo y las imágenes de satélite. Por eso el primer punto de la página dice si los resultados publicados pueden mostrar su nombre o la ubicación del lote.
La extensión de la Universidad de Maryland (Estados Unidos) aconseja que proteger los datos del establecimiento en un contrato bien redactado es la mejor práctica. Escribió que, en 2016, ninguna ley cubría la propiedad de esos datos.
En la práctica, mucha gente no firma nada. En una encuesta por internet de la Universidad de Wisconsin-Madison con 73 productores agropecuarios de leche, el 81 por ciento no había firmado un acuerdo para compartir datos o no sabía si lo había hecho. Además, el 38 por ciento no sabía cómo detener ese intercambio. El cuestionario llegó a una muestra de conveniencia y trataba de los datos del establecimiento en general, no de ensayos.
Como la ley deja ese vacío, la página escrita lo llena.
¿Qué va en la página?
Seis puntos, en una página, con una línea para cada uno.
- Quién puede usar los datos de la franja.
- El lote y las fechas.
- Qué hace cada parte, y quién aporta las máquinas, el combustible y la mano de obra.
- Qué puede perder usted y cómo se le paga.
- Qué vuelve al establecimiento y para cuándo.
- Las dos firmas y la fecha.
La extensión de Maryland lista tres preguntas para el primer punto. Una es qué control tendrá el productor agropecuario sobre los datos. Otra es si pueden borrarse después de usarlos. La tercera es si el contrato exige su consentimiento antes de compartirlos con un tercero. Escriba también quién se queda con los datos en bruto y quién más puede verlos.
El punto de los datos puede ser corto y exacto. En una unidad piloto del proyecto SemeAr, de la Embrapa, en Caconde (San Pablo), 232 productores agropecuarios respondieron un cuestionario por internet. Los datos en bruto quedaron restringidos a la unidad de la Embrapa que coordinaba el proyecto, se quitaron el nombre, el correo y el teléfono, y los socios recibieron solo los datos agregados. Fue un cuestionario, no un ensayo, pero el arreglo cabe en una frase: quién guarda los datos en bruto y qué sale del establecimiento, y en qué forma.
Marque la franja en el mapa que usa el tractorista, para que la primera pasada no la trate como el resto del lote. La página firmada también es el registro escrito de un vínculo entre el establecimiento y una organización externa. Otro artículo explica cómo llevar la lista de esos vínculos.
¿Qué escribir primero, y en cuánto tiempo?
Escriba primero el punto uno, porque es el que ninguna ley resuelve por usted. Reserve cerca de una hora para conversar los seis puntos con quien propone el ensayo y cerca de veinte minutos para escribir la página. Los dos tiempos son estimaciones, no tiempos medidos.
Escriba la fecha de fin en la página y en el plan del lote. Otro artículo explica el plan de producción de cada lote para tres campañas.
Otros documentos de este tipo están en la parte de la biblioteca sobre sostenibilidad, y el mismo hábito de escribir antes del trabajo sirve para el resto de la gestión de establecimientos.