Cuando el gasoil comprado y las horas del tractor no cierran, el productor agropecuario paga combustible que nadie sabe explicar. En el ejemplo de abajo son 990 litros en un mes, cerca de US$ 1.089 al precio de ejemplo de US$ 1,10 por litro. La decisión es si esa diferencia merece una búsqueda. Divida el gasoil del tractor por las horas del horómetro, el contador que marca las horas del motor, en un mes cerrado. Compare el resultado con 0,223 litro por hora por cada kilovatio de potencia nominal del tractor. Después cierre el tanque del mismo mes y busque solo si faltan más del 1% de lo que salió de él más 492 litros.
¿Cuánto gasoil debe gastar un tractor en una hora?
La publicación 442-073 de la Extensión Cooperativa de Virginia trae la relación más usada para estimar el consumo de un tractor. Un tractor diésel gasta en promedio 0,044 galón por hora por cada caballo de potencia nominal en la toma de fuerza (TDF), el eje trasero que mueve los implementos. En unidades de acá son 0,223 litro por hora por cada kilovatio, conversión hecha en este artículo. El fabricante informa la potencia nominal. En el ejemplo, un tractor de 112 kW (150 HP) da 25,0 litros por hora.
La cifra es un promedio sacado de ensayos de tractores, y la publicación advierte que el método suele subestimar el consumo. Un tractor que gasta algo más que el promedio es normal.
Para una labor de campo, la Extensión de la Universidad Estatal de Iowa publica el gasto por superficie. El arado de cincel pide 1,10 galón por acre, 10,3 litros por hectárea. El autor advierte que el gasto real puede ser hasta 35% mayor o menor que los valores de la tabla. Un tractor fabricado antes de 1990 o mal conservado puede gastar 10% más o aún más.
Solo la velocidad ya cambia la cifra. Investigadores de la King Saud University tiraron de un arado de cincel con un tractor de 82 kW (110 HP), en suelo arcilloso, en Egipto. La profundidad y el suelo quedaron iguales, y cambió la velocidad. El tractor gastó 15,18 litros por hora a 3,7 km/h y 21,81 a 6,9 km/h. El gasto por hora subió 43,7%, mientras que el gasto por kilovatio-hora, el consumo específico, bajó 33,3%.
Una diferencia de 20% o 30% en el gasto por hora, sola, dice poco. Busque la potencia nominal en la TDF de cada tractor y anótela al lado de su nombre.
¿Cómo convierto las facturas en consumo por hora?
El horómetro cuenta una sola máquina, y la factura cubre una entrega al tanque del que sacan varias máquinas. Si un tractor es la única máquina del tanque, sus facturas son el registro de su gasoil. Si varias máquinas comparten el tanque, alguien tiene que anotar en el surtidor qué máquina sacó cuánto, con surtidor con medidor o con una planilla. Un informe de 2021, hecho para el Departamento de Industrias Primarias de Nueva Gales del Sur, en Australia, trata el tema. Dice que medidores de combustible relativamente baratos en los tanques de gasoil permiten registrar con exactitud el uso de cada máquina. Sin la anotación, se puede cerrar el tanque, pero no una máquina sola.
Tome un tractor y un mes cerrado. Lea el horómetro el primer día y el último, sume el gasoil que sacó y divida.
Una diferencia de 36% queda en el borde de lo que cubren los rangos publicados. El autor de Iowa admite 35% entre tractores y suelos en una labor de campo, y el ensayo de velocidad movió por sí solo 44% el gasto por hora. Con la cuenta de un tractor usted sabe qué máquina mirar. Si el gasoil salió del campo sin registro, la pregunta se responde con el tanque.
¿De qué tamaño debe ser la diferencia?
El límite más claro viene de una norma escrita para estaciones de servicio. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) define el control de inventario, uno de los métodos que acepta para revisar si un tanque subterráneo pierde. El método es registrar cada día de operación el combustible que entró, salió y quedó, y comparar cada entrega con su comprobante, midiendo el tanque antes y después. El balance mensual debe poder detectar una pérdida de al menos 1,0% del flujo más 130 galones, o 492 litros. Lea flujo como el volumen que salió del tanque en el mes. La norma da la menor pérdida que el método debe detectar, no un límite hecho para campos. Este artículo la toma prestada como la línea por debajo de la cual el balance mensual no separa una pérdida de un error de medición.
El error de medición existe. El organismo ambiental de Nueva Gales del Sur considera que medir con varilla es menos exacto que los sistemas automáticos. Señala incertidumbres de la calibración de la varilla, de la dilatación térmica del combustible y de la exactitud de la lectura de la varilla.
Los 492 litros fijos pesan más en un campo, y suelen olvidarse cuando se cita la norma. En un mes de 4.000 litros, la línea es 532 litros, 13,3%. En un mes de 8.000 litros, es 572 litros, 7,2%.
En el ejemplo, 283 de los 860 litros que faltan pasan de lo que el método distingue de un error de medición, y entonces el tanque recibe los chequeos de la próxima sección. Si faltaran 500 litros, la búsqueda terminaría en el tractor.
¿En qué orden chequeo las causas?
Las guías de Nueva Gales del Sur, escritas para tanques subterráneos de estaciones de servicio, citan cuatro causas de un balance de tanque que no cierra. El resultado puede venir de surtidores mal calibrados, entregas medidas con error, error humano en el registro o producto robado. Citan también agua que entra al tanque y combustible entregado en el tanque equivocado, y dicen que la diferencia no significa necesariamente que el tanque pierda.
Las guías no dan orden. Chequee de lo que cuesta menos a lo que cuesta más, dejando para el final lo que daña la confianza. Mida el tanque de nuevo primero, porque una varilla gastada o el combustible caliente mueven la lectura. Pruebe el surtidor después, llenando un bidón calibrado. Luego compare cada entrega con su comprobante, midiendo el tanque antes y después. Relea las anotaciones del surtidor en busca de líneas faltantes y de máquina equivocada. Entonces pregunte quién sacó gasoil a propósito: un tractor prestado el fin de semana, una motoniveladora enviada a arreglar el camino del colectivo escolar, un tanque llenado para el trabajo de un vecino. El robo va al final. Descarte el equipo y el papel antes de cuestionar a cualquier empleado.
Cuando el tanque cierra pero el tractor gasta por hora más que el promedio, la máquina es la primera sospechosa. Mire el intervalo de servicio de fábrica, las horas entre servicios que el fabricante fija en el manual del operador: el tractor puede haberlo pasado. Después mire la velocidad a la que trabajó y su edad.
¿Qué anoto primero, y para cuándo?
Escriba una línea por cada hallazgo: lo que encontró, quién actúa y para cuándo. Una diferencia sin responsable y sin fecha sigue ahí el año que viene. Una diferencia con la prueba del surtidor fijada para el jueves y un nombre al lado se resuelve.
Son las lecturas regulares las que permiten notar un cambio. El mismo informe de 2021 es directo. Sin medición, los productores agropecuarios solo tienen números aproximados del combustible que usan y no detectarían ni grandes variaciones de consumo que apuntan a mantenimiento, fallas de componentes u operación deficiente.
Cuentan también los días entre el cierre del mes y el día en que alguien compara los dos registros. Un tanque chequeado en febrero para diciembre dejó correr un problema durante dos meses. Esa espera tiene su propio artículo, sobre cuánto tarda en enterarse. Las mismas dos lecturas del horómetro, con un año de distancia, dividen la cuenta de reparaciones de una máquina en costo por hora. Chequear registros es una parte pequeña de la gestión de establecimientos, y rinde cuando el hallazgo se vuelve una tarea con nombre y fecha.