El comprador de Trenque Lauquen (Buenos Aires) paga US$ 24 por tonelada de maíz menos que el futuro de julio de Matba-Rofex en la pantalla del corredor. En 5.000 toneladas, esa diferencia suma US$ 120.000. El precio que le queda después de vender futuro es el precio fijado menos esa diferencia, que el mercado llama base. Si la base sale US$ 10 peor que la esperada, las mismas 5.000 toneladas rinden US$ 50.000 menos. Antes de vender un solo contrato, escriba el precio que espera cobrar al lado de su costo de producción y dimensione la cobertura a partir de él.
Las cifras son de un ejemplo, no de una cotización. El establecimiento está en Trenque Lauquen, espera cosechar 10.000 toneladas de maíz y vende el futuro de Matba-Rofex, el mercado de futuros de Argentina, en dólares por tonelada. Vender futuro para fijar el precio antes de la cosecha es lo que el mercado llama cobertura de venta. En la calculadora de escenarios de precio y cobertura usted carga los mismos dos números y obtiene el precio que le queda, no el de la pantalla.
Al final tiene la planilla de la cobertura, una página en papel o en la computadora. En ella entran el precio que le queda, la peor base que aguanta su costo, las toneladas cubiertas con su motivo y el efectivo para el margen de garantía, el depósito que exige el mercado. Llénela antes de que llame el corredor, porque en la llamada la cotización del futuro suele ser el único número en la pantalla.
¿Qué precio le queda cuando vende futuro?
Le queda el precio del futuro menos la base, porque el contrato se cotiza para un punto de entrega que no es el suyo. Dhuyvetter, en una guía de extensión de Kansas State University, escribe la cuenta en una línea: precio al contado menos precio del futuro, en el mismo momento, es la base. Cuando el futuro supera al precio al contado, la base es negativa. Flete, manipuleo, almacenaje, calidad y oferta local abren esa diferencia, y por eso el establecimiento lejos del punto de entrega suele tener base negativa.
Usted vende el futuro hoy y lo recompra cuando vende el grano. Para la Fundación MATba, la cobertura implica mantener posiciones opuestas en el mercado de contado y en el de futuros. Si el precio cae, el grano pierde valor y la posición en futuros gana casi lo mismo. El CME Group lo resume así: con la cobertura hecha, el nivel del precio del futuro queda fijado, y la única variable es la base.
Verifique la cuenta por los dos lados. Si el precio local en la entrega es US$ 220 con la base US$ 24 por debajo, el futuro está en US$ 244. Recomprar cuesta US$ 44 más de lo que vendió, y US$ 220 menos US$ 44 da US$ 176. Si el precio local es US$ 140, el futuro está en US$ 164, la posición gana US$ 36 y US$ 140 más US$ 36 da US$ 176 otra vez.
¿Y si la base sale en otro lugar?
Entonces le queda otro precio, porque la base es el único número que la cobertura deja abierto. El CME Group describe el canje: con futuros, quien compra y quien vende eliminan el riesgo del nivel del precio del futuro y asumen el riesgo de la base. En el ejemplo, una base de US$ 34 por debajo, en vez de US$ 24, deja US$ 166 por tonelada, o US$ 50.000 menos en 5.000 toneladas. Solo las toneladas cubiertas cargan ese riesgo, porque las otras se venden al precio local del día, que ya trae la base que apareció.
La cobertura suele convenir porque la base se mueve menos que el precio. Para Dhuyvetter, los niveles de base en general se pueden predecir con más exactitud que los del futuro o los del precio al contado. Menos movimiento no es movimiento cero, y la base refleja la oferta y la demanda locales. En el ejemplo de trigo de la guía, la base se volvió más negativa cuando empezó la cosecha de 1990.
La base esperada sale de su propio registro. Tome la base promedio de la misma semana del año, en el mismo punto de entrega y contra el mismo vencimiento, a lo largo de tres a cinco años. Para Kansas State, el método más común es el promedio histórico de tres a cinco años. El ejemplo de la guía es un promedio de cinco años de la base semanal de la soja en Topeka, Kansas. La semana importa porque la base de un lugar cambia a lo largo del año. El promedio de las últimas semanas da la base de ahora, no la de su semana de entrega.
Con uno o dos años de precios, use el promedio de las semanas más recientes y trate el resultado como punto de partida. Esos años salen de un registro de precios con fuente, un diario semanal de la oferta del comprador, la cotización del futuro y la diferencia entre las dos. Escriba la base esperada con la fecha, el lugar y el vencimiento de donde salió. Una base prestada de otro punto de entrega o de otro vencimiento es otro número con el mismo nombre. Una cosecha local mayor que la de los años del promedio pide una base escrita más abajo, con el tamaño del ajuste y el motivo al lado.
Su piso dice hasta dónde puede ir la base. La base de equilibrio es el piso menos el futuro fijado: US$ 150 menos US$ 200 da US$ 50 por debajo. Con una base esperada de US$ 24 por debajo, la holgura es de US$ 26 por tonelada. Si la base sale peor que US$ 50 por debajo, las toneladas cubiertas rinden menos de lo que costaron. La holgura vale solo para las toneladas cubiertas, y las otras siguen al mercado.
¿Cuántas toneladas conviene fijar?
Menos que todas, y una tabla de precios en la entrega explica por qué. Cada fila es un precio local en la entrega. Al lado está el promedio que rinde la cosecha entera sin cobertura y con 5.000 de las 10.000 toneladas esperadas cubiertas a US$ 200, con la base US$ 24 por debajo.
| Precio local en la entrega | Sin cobertura | Con 5.000 de 10.000 toneladas cubiertas |
|---|---|---|
| US$ 140 | US$ 140 | US$ 158 |
| US$ 160 | US$ 160 | US$ 168 |
| US$ 180 | US$ 180 | US$ 178 |
| US$ 200 | US$ 200 | US$ 188 |
| US$ 220 | US$ 220 | US$ 198 |
Sin cobertura, lo que usted cobra varía US$ 80, de US$ 140 a US$ 220. Con la mitad cubierta, varía US$ 40, de US$ 158 a US$ 198. Solo la mitad descubierta sigue al mercado, así que cubrir la mitad reduce el rango a la mitad, y cubrir todo deja moviéndose solo la base. Aun en el peor precio, el promedio de US$ 158 queda sobre el piso de US$ 150.
El costo de esa protección se conoce antes de firmar. En el mejor precio, la cobertura costó US$ 22 por tonelada, US$ 220 contra US$ 198. En el peor, rindió US$ 18 por tonelada, US$ 158 contra US$ 140. Usted compra un rango de ingreso más angosto. El manual de la Fundación MATba dice que quien se cubre está dispuesto a dejar de percibir cualquier beneficio adicional del mercado de contado si los precios fluctúan a su favor. El rango angosto vale más para quien tiene una cuota fija de crédito, efectivo que no aguanta un trimestre malo o insumos ya comprados a precio cierto. Con holgura de caja y libertad para elegir la época de venta, la misma protección cede ganancia y sirve poco.
El número de toneladas sale del menor de tres límites. El primero es la prueba del piso, de sí o no: US$ 176 superan el piso de US$ 150, así que hay una porción para cubrir. Si no lo superaran, la porción sería cero, porque fijar un precio por debajo del costo solo elimina la duda sobre la pérdida. El segundo es la producción de la que usted está seguro, no la esperada. En el ejemplo el establecimiento está seguro de 8.500 toneladas y ya vendió 2.000 en otros contratos, lo que deja 6.500. Cuente esas 2.000 una sola vez, con el volumen con precio fijado.
El tercero es el efectivo que usted puede mandar a la cuenta de margen mientras el mercado sube, tema de la sección siguiente. Aquí el establecimiento aguanta una suba de US$ 50 por tonelada en 5.000 toneladas, que da US$ 250.000. El menor de los tres es 5.000 toneladas. Pregunte al corredor el tamaño del contrato de maíz, convierta las 5.000 toneladas en contratos y redondee para abajo. Escriba el número y el motivo al lado, porque al año siguiente el motivo es lo que se olvida.
Cubrir más de lo que cosecha convierte la protección en una apuesta contra el mercado. Los contratos tienen tamaño fijo, y redondear para arriba en una cosecha chica puede pasar la producción esperada. Una cosecha corta hace lo mismo: la posición dimensionada para el rinde esperado cubre más que el rinde que vino. Compare las toneladas cubiertas con la estimación de producción cada vez que la estimación cambie.
En el ejemplo, 15.000 toneladas cubiertas contra 10.000 cosechadas rinden en promedio US$ 194 por tonelada si el mercado cierra en US$ 140 y US$ 154 si cierra en US$ 220. Las 5.000 toneladas de más ganan cuando el mercado baja y pierden cuando sube, sobre un grano que usted no tiene. La calculadora muestra un aviso cuando usted carga más que la producción esperada.
A veces el número correcto es cero, aun con el precio por encima del piso. Pasa si la base nunca se midió en su punto de entrega, si la producción del año es demasiado incierta para cualquier techo, o si no hay efectivo reservado para una suba larga. Medir la base, revisar la estimación y reservar efectivo resuelven los tres. El productor agropecuario también puede errar el tamaño de las variaciones de precio. En 2008, Cruz Júnior y colegas encuestaron a 90 productores agropecuarios de maíz de Brasil y hallaron que tenían una percepción de riesgo inferior al riesgo de mercado, resultado de un país y un cultivo.
¿Qué efectivo pide la cobertura hasta la entrega?
La cobertura de venta no paga nada durante meses y pide dinero antes, y el pedido llega cuando los precios suben. El CME Group describe el mecanismo. Si el futuro se mueve en contra de la posición abierta, el dinero sale de la cuenta de margen del cliente para cubrir la pérdida. Margen es el depósito que el corredor guarda contra su posición. En el manual de la Fundación MATba, las diferencias se depositan únicamente en efectivo.
La cobertura de venta pierde en el futuro cuando los precios suben. En el ejemplo, una suba de US$ 50 por tonelada en el futuro saca US$ 250.000 de la cuenta de margen en las 5.000 toneladas cubiertas. El precio más alto de su grano solo llega en la entrega, meses después. Usted puede quedar protegido en el precio y sin efectivo. La calculadora da el precio de la entrega, no el efectivo que necesita en el camino.
Pregunte al corredor el margen de garantía por contrato antes de firmar y reserve dinero para una suba del tamaño de las que el mercado ya hizo. Una posición que usted no puede llevar hasta la entrega se cierra en el peor momento, con la pérdida del futuro ya pagada y la ganancia todavía en el lote.
¿Qué escribir primero en la planilla de la cobertura, y en cuánto tiempo?
Una hora, con su registro de precios, la cotización del futuro y su costo de producción, antes de que llame el corredor.
La línea en blanco del final es la que más rinde. Llénela en la entrega y verá a qué distancia quedó la base real de la esperada. Después de algunas campañas, su base esperada sale de su registro y no de un promedio prestado. Antes de la planilla misma viene el precio de indiferencia, su costo por tonelada.
Esa línea, la diferencia entre la cotización de la bolsa y la oferta de su comprador el día de la entrega, es una parte de la comercialización que nadie más guarda por usted. En la gestión de establecimientos, un registro así sostiene las otras decisiones del establecimiento.