El 18 de marzo de 2026, un concesionario de General Pico, en La Pampa, le muestra a un productor agropecuario dos tractores (ejemplo, con cifras inventadas). El usado cuesta US$ 60.000, el nuevo US$ 120.000, y el concesionario dice que cada uno devuelve su precio en 2,4 años. Medido por lo que queda después de que la plata rinda la tasa del propio productor agropecuario, 13% anual, el usado pierde US$ 971 y el nuevo suma US$ 119.939. Elegir solo por la fecha del concesionario esconde una diferencia de US$ 120.910. Compare las compras por ese sobrante, el valor actual neto (VAN), y revise que la caja alcance para pagar el crédito. En la ficha de una página del final, usted hace las dos cosas.
La fecha del concesionario es el payback: el tiempo hasta que la plata que trae la compra suma su precio. El concesionario lo calcula al dorso de un papel, el precio dividido por el ahorro de un año. Nadie miente, y la fecha vale saberla. Lo que ocurre después de ella no entra en la cuenta, y toda la diferencia entre estos dos tractores viene de ahí.
Si los dos se pagan en 2,4 años, ¿por qué terminan tan distantes?
El payback deja de contar el día en que la caja acumulada vuelve a cero, y ese día pocas veces es el final de la vida de la máquina. El usado ahorra US$ 25.000 por año durante 3 años, US$ 75.000 contra un precio de US$ 60.000. El nuevo ahorra US$ 50.000 por año durante 8 años, US$ 400.000 contra US$ 120.000. Los dos llegan a su precio en 2,4 años. Pasada esa fecha, al usado le quedan siete meses y al nuevo cinco años y siete meses.
La plata que llega más tarde vale menos que la plata en mano, porque el productor agropecuario podría usarla antes. Aswath Damodaran, profesor de finanzas de la Universidad de Nueva York, publica el material de su curso en acceso abierto. Escribe que los flujos de caja de fechas distintas no se pueden sumar: hay que llevarlos al mismo punto en el tiempo antes. El payback simple los suma igual, y por eso es fácil de hacer de cabeza.
Para llevar la caja de cada año a plata de hoy, redúzcala por la tasa del productor agropecuario, acá 13% anual: los US$ 25.000 ahorrados en el año 2 valen US$ 19.579 hoy. Sume los valores reducidos, reste el precio, y lo que queda es el valor actual neto (VAN).
| Usado | Nuevo | |
|---|---|---|
| Precio | US$ 60.000 | US$ 120.000 |
| Ahorro por año | US$ 25.000 | US$ 50.000 |
| Años de uso | 3 | 8 |
| Payback | 2,4 años | 2,4 años |
| Valor actual neto a 13% anual | pérdida de US$ 971 | US$ 119.939 |
Graham y Harvey encuestaron a 392 directores financieros de empresas de Estados Unidos y Canadá. Resumen la crítica al payback en una línea: ignora el valor del dinero en el tiempo y la caja posterior a la fecha de corte, y la fecha de corte suele ser arbitraria. La fecha de corte es el payback más largo que el comprador acepta. Son empresas, no establecimientos agropecuarios, así que la encuesta muestra lo que los profesionales de finanzas piensan del método, no lo que debe hacer un establecimiento. Usted rehace los dos tractores en la calculadora de payback, valor actual neto (VAN) y tasa interna de retorno (TIR).
¿Qué tasa usa, y puede cambiarle la respuesta?
La tasa es el menor retorno anual que usted acepta de esta plata, y puede dar vuelta un sí en un no sin tocar la máquina. A 11% anual el usado suma US$ 1.093. A 13% pierde US$ 971, y a 14% pierde US$ 1.959. El ahorro es el mismo en todas las filas; solo cambió la tasa.
| Tasa por año | Valor actual neto |
|---|---|
| 10% | suma US$ 2.171 |
| 12% | suma US$ 46 |
| 13% | pérdida de US$ 971 |
| 14% | pérdida de US$ 1.959 |
| 16% | pérdida de US$ 3.853 |
La tasa en que la respuesta se da vuelta es 12,0% anual. Tiene nombre, tasa interna de retorno (TIR), que Damodaran define como la tasa de descuento que hace cero el valor actual neto. Es esta tabla leída al revés.
Ninguna tabla da la tasa, así que escríbala con su origen. Use la mayor de dos cifras. Una es el costo total anual del crédito que pagaría la compra, con los gastos incluidos. La otra es lo que rinde la plata donde está hoy. En el ejemplo el crédito del concesionario cuesta 11% anual y el plazo fijo rinde 5%, así que la base es 11%.
Sume un adicional si el proyecto tiene más riesgo que el trabajo de siempre del establecimiento. Damodaran enuncia el principio: la tasa mínima debe ser más alta para proyectos más riesgosos. El ahorro del tractor depende de lo que cobra el contratista por hectárea, así que el productor agropecuario suma 2 puntos, escribe 13% y fecha.
Una tasa escrita puede quedar por encima del mínimo. Bravo Motiño, en una tesis sobre una finca de cacao orgánico en Honduras, fijó el costo de oportunidad en 12,57% y descontó igual al 15%, para ser más severo y conservador.
Una revisión atrapa un error común. Damodaran escribe que si los flujos de caja son nominales (reales), la tasa de descuento tiene que ser nominal (real). Nominal quiere decir con el aumento de precios incluido, y real quiere decir en plata de hoy. Una tasa de banco que ya lleva la inflación, aplicada a un ahorro escrito sin ella, hace rechazar compras buenas mientras cada paso parece correcto.
¿Qué caja cuenta, y qué guarda de la alternativa que descartó?
Si el productor agropecuario elige el tractor nuevo, la cotización dice US$ 120.000. Deja afuera el galpón y el tanque de gasoil, que un instalador presupuesta en US$ 14.000 en este ejemplo. Con ellos, la plata que sale el primer día es US$ 134.000, el payback pasa de 2,4 a 2,7 años, y el valor actual neto baja de US$ 119.939 a US$ 105.939.
Cuente la caja que cambia por la decisión, y toda. Damodaran: use flujos de caja y no ganancias contables; las ganancias contables no se pueden gastar. La amortización no es plata que sale, y el resultado entero del establecimiento tampoco es el flujo, porque una parte habría ocurrido sin el tractor.
La plata inmovilizada mientras la máquina trabaja también entra en la lista. Insumos comprados antes, animales en recría y granos que esperan precio salen al comienzo y vuelven al final. Para el tractor, es el gasoil comprado antes de la siembra. Damodaran advierte que olvidar el capital de trabajo en un proyecto sobrestima los flujos de caja y hace que el proyecto parezca más atractivo de lo que es.
Junto al ahorro de cada año, escriba de quién depende. Acá el ahorro es lo que el contratista deja de cobrar por la siembra, así que depende de la lista de precios del contratista. Un ahorro 10% menor, por una tarifa más baja del contratista o una campaña con menos hectáreas, lleva el valor actual neto de US$ 105.939 a US$ 81.945 y el payback a 3,0 años. Un buen resultado que se apoya en un solo comprador vale lo que vale ese comprador. Los autores de un estudio de Embrapa sobre leche de cabra en el nordeste de Brasil llaman preocupantes sus buenos resultados. Dependen de la garantía de compra y de los precios subsidiados de un programa federal de leche.
Dedique una línea a la alternativa que descartó. Nadie recibe una factura por lo que el productor agropecuario decidió no hacer, así que la cifra que la descartó se pierde si nadie la escribe ese día. Escriba tres cosas.
- La cifra que la descartó, con su unidad: acá, los dólares por hectárea que cobra el contratista contra el costo propio de sembrar con el tractor.
- De dónde salió la cifra: un contrato, una cotización escrita o el nombre de quien la dijo. Diga si vino de quien vende la máquina.
- A qué distancia estaba de dar vuelta: cuánto tendría que moverse el precio o el costo para invertir la decisión.
Un plan de inversiones escrito guarda la condición de una compra antes de que salga la plata. Esta línea guarda lo que descartó una alternativa.
¿La caja alcanza para el crédito y el límite?
Valor y caja son dos preguntas separadas. El tractor nuevo pasa en valor, con un valor actual neto de US$ 105.939. En la caja, primero encuentre el punto más hondo de la caja acumulada, que es el primer día, con US$ 134.000 hacia afuera. El límite de crédito del establecimiento es US$ 150.000, así que el monto entra.
Después compare el tiempo que la plata tarda en volver con el plazo del crédito. El payback descontado es el tiempo hasta que los ahorros, cada uno llevado a plata de hoy por su tasa, suman el precio. Para el nuevo son 3,5 años. El crédito del concesionario, de US$ 134.000 a 3 años al 11% anual, cuesta US$ 54.835 por año contra US$ 50.000 ahorrados. La última cuota vence antes de que la plata vuelva, y otra actividad la paga.
El mismo payback puede ser cómodo o peligroso, según el crédito que lo acompañe. En el estudio de Embrapa sobre leche de cabra, recuperar la inversión adicional lleva 7,3 años. Los autores suponen un crédito de diez años sin cargos, cuyo reembolso anual toma 51,8% del margen neto, lo que llaman una situación cómoda para el productor y aceptada por los bancos prestamistas. Los mismos 7,3 años dentro de un crédito de cinco años son la misma inversión en un establecimiento en apuros.
Leer valor y caja juntos da cuatro respuestas.
- Valor sí, caja sí: firme.
- Valor sí, caja no: la compra es buena y el crédito está mal. Negocie más plazo, no menos precio. En el ejemplo, un crédito de 5 años cuesta US$ 36.256 por año, que el ahorro cubre.
- Valor no, caja sí: la plata vuelve rápido solo porque la máquina no dura. Firme únicamente si la plata compra algo que no es retorno, como una exigencia legal, y escriba ese motivo en la ficha.
- Valor no, caja no: descártela.
Cuando dos compras compiten por una línea de crédito, el mayor valor actual neto puede engañar. Damodaran divide cada valor actual neto por la inversión inicial. En un ejemplo suyo, un proyecto de US$ 1.000.000 vale US$ 467.937 y marca 46,79%. Otro, de US$ 10.000.000, vale US$ 1.358.664 y marca 13,59%. Gana el proyecto menor. La tasa porcentual de retorno tampoco los ordena, ya que el valor actual neto es un excedente en dólares, mientras que la TIR es una medida porcentual de retorno. Si todavía no sabe cuánta deuda aguanta el establecimiento, empiece por si su deuda cabe en lo que genera el campo.
¿Qué se escribe primero, y cuánto tarda?
Escriba la tasa primero, antes de leer cualquier cotización. El resto lleva unas dos horas, con las cotizaciones, las condiciones del crédito y las cifras reales del año pasado a mano.
La línea en blanco es la única parte de la ficha que alguien puede revisar después. La tasa fue una elección y el horizonte fue un juicio, y ningún valor actual neto va a aparecer en un resumen del banco. La caja real del primer año contra su pronóstico sí.
Arrendar o comprar la tierra corre la misma aritmética en la compra más grande que hace la mayoría de los establecimientos, y tiene su propio artículo: arrendar la tierra o comprarla. La página de gestión de establecimientos trata de llevar el establecimiento entero como un negocio.