El registro de stock dice que quedan 30 toneladas de urea en el galpón. Si usted cuenta 41 toneladas y cerró el pedido del maíz con las 30 del registro, compra 11 toneladas que ya tiene. Son US$ 6.600 al precio de US$ 600 la tonelada que usa el ejemplo de abajo, y con el canje las paga en grano después de la cosecha. El canje es recibir el insumo ahora y pagarlo con grano tras la cosecha. El registro de stock es el cuaderno o la planilla donde anota cada entrada y salida de insumo. Cuente cada insumo en el galpón antes de cerrar la compra, y no la mañana en que va a aplicarlo, y reste del pedido lo que encuentre. El caso es un establecimiento de maíz cerca de Justo Daract, en San Luis.
¿Cuándo tiene que hacerse el conteo para cambiar el pedido?
Antes de cerrar el pedido. La Bolsa de Comercio de Rosario explica que, en el canje, el productor agropecuario recibe una serie de insumos y se compromete a entregar una determinada calidad y cantidad de granos luego de la cosecha. En la campaña 2022/23, según la plataforma Sio-Granos que cita la Bolsa, ese pago en especie habría llegado a US$ 2.404 millones. En 2023/24, la Bolsa estimó que el crédito comercial fue el 67% del crédito de terceros, unos US$ 7.653 millones.
La misma Bolsa señala que los productores agropecuarios cobran recién en la cosecha, muchos meses después de invertir en la siembra. El insumo queda comprometido, entonces, meses antes de que exista el grano.
Un conteo el día de la labor todavía sirve: encuentra el bidón que falta antes de que la pulverización tenga que salir. No cambia el pedido, que se cerró hace rato. El conteo que lo cambia es el de una o dos semanas antes de cerrar la compra, cuando todavía puede cambiar lo que compra.
Comprar temprano para fijar un precio es una decisión legítima, y el intercambio es suyo: el descuento contra el dinero inmovilizado. Si compra temprano, lleve el conteo a la fecha de la compra.
¿Cuánto cuesta el registro equivocado, y para qué lado?
El registro puede equivocarse para dos lados. Compárelo con su conteo en cada insumo y anote para qué lado va la diferencia.
| Para qué lado va la diferencia | Qué pasó | Qué cuesta |
|---|---|---|
| Registro por encima del conteo | Salió insumo del galpón sin anotarlo | Compra tarde y le falta insumo en medio de una labor |
| Registro por debajo del conteo | Entró o volvió insumo sin anotarlo | Compra de nuevo lo que ya tiene y debe en grano, o inmoviliza plata, por ese insumo |
El establecimiento del ejemplo siembra 600 hectáreas de maíz y planificó 90 toneladas de urea para el cultivo. Las cantidades y el precio son inventados para el ejemplo.
El error también puede ir para el otro lado. Si el registro lista 30 toneladas y usted cuenta 19, el pedido de 60 toneladas deja el establecimiento 11 toneladas corto, y lo descubre cuando para la fertilizadora. Cada labor tiene una ventana, el período en que planea hacerla; contar los insumos que usa antes de que esa ventana abra encuentra el faltante a tiempo.
¿Cuánto puede alejarse el registro del galpón?
Mucho, cuando nadie cuenta. Ninguna fuente pública hallada acá midió esto en insumos de cultivo guardados en un galpón, así que siguen dos medidas cercanas, y ninguna es la de su galpón.
Destro y colegas simularon depósitos de cinco niveles de desempeño. Definen el error del registro como la diferencia entre el stock físico y el stock registrado. En el depósito mejor manejado subió de 0,10% a 4,55% en un año sin conteo, y quedó en 0,13% con una persona contando con un calendario planificado.
En el campo, Arce-Cordero y colegas siguieron un suplemento mineral en cinco grandes tambos del oeste de los Estados Unidos. La pérdida promedio fue de 2,0%, la parte que se pierde en el almacenamiento y la carga, con un rango de 0,37% a 3,25% entre los establecimientos. El suplemento de un tambo no es urea, pero un galpón que perdiera la misma parte de las 90 toneladas del ejemplo tendría 1,8 toneladas menos, unos US$ 1.080.
El conteo vale solo para el día en que se hizo. La próxima bolsa que salga sin anotar recomienza el corrimiento, así que repítalo antes de cada compra. La mayor parte de las salidas del registro se anota primero en su cuaderno de campo, donde registra cada labor y el insumo usado. Una bolsa vaciada sin anotar es donde empieza la diferencia.
¿Qué se cuenta primero y cuánto tarda?
Una tarde, solo con los insumos de la próxima compra. No el galpón entero de una vez. Trabaje con la lista de compras de la campaña que viene y el registro abiertos al lado de un cuaderno en el galpón.
El conteo no dice cuánto comprar ni cuándo, que sigue siendo decisión suya, ni cómo guardar mejor el insumo, que es tema suyo y del ingeniero agrónomo. Comprar a partir de un conteo que usted mismo hizo, y no de un registro que espera que todavía valga, vale para todo insumo que el establecimiento vuelve a pedir. En la página de gestión de establecimientos encontrará dónde encaja eso en el resto de la gestión; los otros artículos de planificación tratan los planes de los que depende la compra.